jueves, 20 de marzo de 2014

Una vida menos

No solemos llamarnos por teléfono. Pero ese día llamaste. Mika no aparecía y estabas angustiada, triste.
Tus pensamientos divagaban entre la posibilidad de que se hubiera  ido, caído o la más completa duda respecto a que pudo haber pasado. Si se había caído tenía que estar en algún lugar, raro sería que se lo hubieran llevado, y sentiste que ese Ser peludo que tanta compañía te hacía, había salido de tu vida como con un soplo de mago.

Dormiste mal, lloraste pero sin perder la esperanza. Tu gato no podía haberse ido, y una vez más saliste a buscarlo con tus dos amigos españoles Josep y Romi a los que más tarde se unieron los chicos del barrio, que te ayudaron a hacer las recorridas. Ya vencida por la desilusión y la tristeza de perder a tu peluche con corazón, diste una vuelta más, una vuelta que ya habías dado.En la cochera de tu edificio gritaste su nombre, lo llamaste con un hilo de voz ya vencido: “Mikaaa”, “Mikaaa”, no hubo respuesta.

Al día siguiente lo intentaste una vez más, desde la puerta de la cochera lo llamaste y desde algún rinconcito mudo escuchaste un maullido que se iba acrecentando a medida que la desesperación elevaba tu tono de voz: “Mikaaaaaaaaa”.  El intentaba hacerse oír pero su voz era tan solo un leve sonido que solo vos lograste escuchar, lo encontraste metido en un trastero, lastimado, muy lastimado y la alegría de encontrarlo pudo más que la impresión de ver cuán herido se encontraba.

Alguna fuerza extraña lo debe haber invadido para romper la reja del lugar donde se había escondido, en ese recóndito lugar que eligió como guarida, quién sabe si alguna vez lo hubieras encontrado si no fuera por tu corazonada, no podía simplemente haberse ido. Tenía una pata rota, lastimada su piel y las uñas quebradas y limadas completamente, solo pudiste imaginar que en alguna maniobra rara, caminando por la cornisa del balcón resbalara y en un intento desesperado haya clavado sus garritas a la pared, ya que encontraste rastros de pintura desprendida en el tercer piso. Quizás algún pájaro lo molestó o sorprendió caminando por el borde de balcón, eso nunca lo sabremos, lo que si supimos es que tu gato cayó 4 pisos y ha perdido una de sus sietes famosas vidas.

Que hay buenos médicos en Cuba nadie lo duda, solo hay que encontrar al indicado. Pues el primer veterinario que lo vio no supo analizar la gravedad de su estado, le colocó una tablita en la pata, la vendó pero el remiendo no duró mucho, cuando volvió de la anestesia, como la naturaleza es sabia, Mika eliminó el material extraño de su cuerpo y dejó nuevamente la herida a la vista, él estaba dando un mensaje, miren bien porque hay algo más. Los médicos dijeron que no tenía nada solo una pata coja, pero aun así no se dejaba tocar y tambaleaba de un lado a otro, seguía sin poder apoyarla y la idea de que eso lo provocara la "nada" no logró convencerte.  Con ánimo, que no se si yo tendría, le cubriste su pata con vendas elásticas para llevarlo al día siguiente a un nuevo control.  Cuando amanecieron su pata había crecido hasta alcanzar casi el tamaño de su cabeza, saltaste de la cama y decidiste buscar nuevas opiniones, llevar a tu anaranjada bola de pelos a otra ciudad, Cárdenas, en búsqueda de un médico un poco más avezado. He aquí que el pobre gato tenia fractura de tibia y peroné y un ortopedista digamos que para humanos lo atendió como si fuera uno de sus pacientes.

Acompañaste a Mika durante todo el proceso, cuando el Dr. le rasuró su extremidad el hematoma era tan grande que tu alma se compungió, hacia tres días que estaba en ese estado y había empeorado. Hubo que dormirlo nuevamente, durante la cirugía, con desconfianza y miedo observaste estoicamente cada paso y maniobra del cirujano. Mika tuvo sus primeros puntos y para remendar el terrible daño que ocasionó la caída le colocaron dos varillas de metal. ¿Cómo se portó? Como se iba a portar si es un "Señor Gato".

Reconociendo mi incapacidad para vincularme con los animales, admiro ese sentimiento que te vincula con este pequeño ser que te acompaña, dedicaste tus mañanas en curaciones como si no te levantaras lo suficientemente temprano para ir a trabajar, cuidaste su higiene para que nada impidiese la recuperación de tu fiel amigo y le prodigaste tantos mimos como te fue posible. De a poco su herida fue cerrándose, el pelo cubriéndola y él recuperando la confianza perdida. No sabremos nunca si volverá a visitar las cornisas pero sí que tu dedicación y cariño curaron en tiempo récord a este gato malcriado.


Recuperado 100%
Siempre decimos que Mika es el gato cubano más afortunado, pero viéndolo desde donde yo lo veo, eres tú la afortunada por tener a un animal que supo reconocer tu voz llamándote desde su oscuro escondite pidiendo ayuda, ese mágico momento en que la conexión entre ambos se selló para siempre, tu voz en sus oídos y su corazoncito en el tuyo.



 Belén Perciavalle


jueves, 23 de enero de 2014

Adopción

Pilar es Argentina, pero hace rato que su corazón está desbordado de nacionalidades, y no por la ciudadanía Italiana sino porque en el viaje que emprendió años atrás, fue guardando en el espacio  abstracto de ese órgano bombeador,  un poco de México, de Jamaica, de Suiza, y un poco y quizás más de la emblemática Cuba.
Ese camino siempre lo recorrió sola, desprendiéndose de todo en cada oportunidad, quizás un par de fotos y recuerdos, pero siendo su hogar a cuestas tan solo un par de valijas. Un día de verano cubano, cuando el sol pega tanto como si emanara de uno mismo, la lluvia cae pero no refresca, y el mar pareciera un lago inmóvil, esa viajera solitaria incorporó a su vida un compañero de aventuras.
Ser asesora de Alojamiento implica según las descripciones del puesto garantizar la satisfacción del cliente y los estándares del producto. Inspeccionar todas las áreas del Hotel y supervisar su limpieza y mantenimiento en pro de la seguridad y el confort. Entonces si en el predio del mismo una huésped escucha un maullido constante que se inicia en un matorral de palmas cercano a la playa, y le pide sacarlos de allí, quien podría decir que no se trata de velar por la seguridad del lugar y los estándares de servicio. Cuando los encargados de la tarea conversan entre ellos y dejan escuchar que el destino de estas crías no sería otro que el sacrificio, quien podría decir que el pedido desesperado para salvar a estos bebes hecho por la visitante no tuviera nada que ver con garantizar la satisfacción del cliente. Ya sea por cumplir con sus funciones como siempre lo hizo, con celeridad y profesionalismo, o por su inmenso corazón se puso a cuestas el compromiso de velar por la seguridad de los animalitos.
En una caja de cartón colocó a los 7 gatitos y los llevó a su casa en la ciudad de Varadero. Si bien le habían contado que una familia hacía las veces de hogar de acogida de animales en “situación de calle”, no pudo encontrar la casa y se volvió con los pequeños a la suya donde todos pasaron la noche. Al día siguiente por fin dio con el lugar que buscaba y allí dejó a los indefensos felinos al cuidado de esta familia que con amor protegía a distintos animales a la espera de un alma bondadosa que quisiera adoptarlos.
Pasaron los días pero no la preocupación de la Huésped respecto de la seguridad de los gatos, insistentemente exigía alguna prueba de que los mismos no habían sido sacrificados. La Srta. Sub Gerente del Hotel nuevamente, no sabemos si en cumplimiento de sus funciones o guiadas por su hermoso corazón, se ocupó del tema y llevó personalmente a estos forasteros a visitar el Hogar donde había dejado los gatitos. Ese día, de entre los 7 revoltosos, uno llamó su atención y no solo por el color anaranjado de su pelaje sino por su pequeño tamaño y tesón al trenzarse en peleas juguetonas con los que lo duplicaban en tamaño. Ese brillante y pequeño gato partió nuevamente en brazos de Pilar quien encontró en él un nuevo desafío, incorporar a su vida una peluda compañía.

Sin dejar de viajar al pueblo más cercano para que un veterinario lo controlara, vacunara y asegurara que todo estaba en orden con su salud,  Pilar adoptó como compañero a este hermoso ejemplar al que llamó MIKA, y aunque los enredos de su nombre darán pie a un nuevo capítulo, nosotros, que los queremos a ambos a la distancia, hemos decidido en llamarlo,  en base a los eventos por venir, el gato más afortunado de toda CUBA.

martes, 21 de enero de 2014

Amor Animal

Pilar y Mika
 Hace poco me detuve a pensar en la experiencia que tuvimos con ese perro que trajiste cuando vivíamos juntas y solo eramos dos adolescentes conviviendo o tratando de. Pobre perro, su dueña se había suicidado y quien podía culparlo del horrible carácter que tenía, o del horrible caracter que teniamos nosotras. Ni tu ni yo supimos adaptarnos ni hacerle la terapia necesaria, y un día dije BASTA o se va el perro o me voy yo. Y allí se fue nuestra segunda mascota, nunca tendríamos una como Blacky. 

Cuando hace un año y cinco meses decidiste adoptar a uno de los tantos gatitos que te pidieron encarecidamente salvaras de una muerte segura, quien iba a decir que este Señor gato sería tu compañero fiel no solo para mimarte cuando muchos no podemos hacerlo, sino para recibirte felíz cuando llegas a casa, para darte calor con su melena, para llorarte auxilio cuando se encontraba perdido y lastimado. En este precioso animal has encontrado esa compañía que no reemplaza la humana pero si llena tu hogar de energía felina. 

Para él creaste un lugar y un espacio en tu corazón y lo incorporaste a ese hermoso viaje que es tu vida. Este Blog es para contar la historia de ambos pero con Mika como protagonista. Recalcando siempre que jamas podré llamarlo sobrino y espero dejarlo claro, pero sí afirmando que su existencia ha provocado en mi un sentimiento nuevo, el deseo de conocer a este animalito que eligió cuidar a la hermana que tanto amo. 
Bel